El Pulso Dorado

star star star star star

La humanidad llegó a haber celebrado haber domesticado la enfermedad. La Swasthya Grid vigilaba cada célula, y desde la estación Aroha 7, una luz blanca convertía radiación estelar en salud constante. Nadie moría; pocos vivían con ganas. En los entrenamientos, Anaya Ríos recordó una carta prohibida: LA-K/MI, la Portadora del Pulso Vital. No prometía curación, sino equilibrio. Decía que sanar era aprender a fluctuar. Cuando la red comenzó a producir apatía —cuerpos perfectos, miradas vacías—, Anaya viajó a Aroha 7. Descubrió que el sistema había borrado el desequilibrio necesario para crecer. Sin riesgo, no había deseo; sin duelo, no había renovación.

El Directorio ordenó reiniciar. Anaya activó la carta.

El pulso cambió. Volvieron el cansancio, la tristeza, el miedo… y algo olvidado: propósito. La salud dejó de ser automática. Se volvió compartida.

Desde entonces, las cicatrices ya no alarman. Marcan el ritmo de la vida.

Si que gustan los relatos compartelos, así ayudarás a los escritores a darse a conocer. Gracias. Postpad.net

Últimos Relatos

story-paragraph

El aire en Contraía olía a ozono y despedida.
Los rascacielos de cristal temblaban con el rumor de los generadores cuánticos, y en las avenidas, la gente caminaba en silencio, como si el cielo estuviera a punto de caerse. Era el fin de una civilización que había llegado demasiado lejos. Nadie lo admitía...

story-paragraph

1984. Moscú. El frío era un idioma propio, un murmullo que se colaba por las ventanas del Instituto de Ciencias, se posaba en los hombros de los científicos que trabajaban hasta el amanecer. Allí, entre pilas de papel perforado y monitores de fósforo verde, el Dr. Alexei Korolev pasaba noches enteras escribiend...

story-paragraph

El silencio del Observatorio Astronómico Kepler 9, enclavado entre montañas nevadas, fue roto por una sutil alarma; es como el murmullo de un lamento que resuena en el cosmos.  La doctora Evelyn Monroe, una astrofísica con fama de ver patrones donde otros solo ven datos, fijó la mirada en la pantalla. Una se&ntil...